Joyas que descubres leyendo a contracorriente

La pLa parte de los ángelesarte de los ángeles, Marian Izaguirre

 

LVII Premio de Novela Ateneo-Ciudad de Valladolid

Editorial Algaida – 2011

 

 

 “La parte de los ángeles”…un impuesto que hay que pagar al cielo en el proceso de envejecimiento”.

Dos jóvenes músicos se conocen en Holanda, cuando ambos participan en un concurso internacional de violín, y durante veinte largos años forman una pareja llena de luces y sombras jalonadas entre Rotterdam, Siena, Nueva York y El Cabo de Gata. Cuando Ricardo abandone a Irene por una mujer más joven, se enfrentarán al desafío de vivir el uno sin el otro.

Parece un argumento muy trillado ¿verdad? Pues Marian Izaguirre tiene la capacidad de convertirlo en algo sublime.

No solo nos narra el proceso de derrumbamiento de una pareja, también nos cuenta, con su prosa dinámica y exenta de dramatismos, la frustración, el rencor y la derrota que implica la ruptura. Cómo el tiempo termina por poner a cada uno en su lugar y nos permite reflexionar y comprender las posturas de “el otro”.

“Cada pareja tiene un tiempo para ser felices y un tiempo para ser desgraciados. Nosotros habíamos agotado los dos”

 

Marian Izaguirre ha sido galardonada con numerosos premio literarios.

La escritora nos hace reflexionar sobre “nuestra parte de culpa en toda relación”. Nadie es por completo una víctima inocente, ni un traidor absoluto. Somos responsables últimos de nuestras decisiones y de la trayectoria que toma nuestra vida. Eso viene a decirnos Marian Izaguirre en esta joya que he descubierto con mi manía de leer lo que nadie lee:

“El rencor es un sentimiento que agota. A veces es mucho mejor ceder, total qué más da quien tenga razón, nadie es completamente inocente o completamente culpable. … al final hay que admitir que las responsabilidades pueden ser compartidas, es mucho más sano.”

“No perdí, ni me desviaron, simplemente no tenía verdadero interés en ganar”

 

Literariamente, estamos ante una novela bien construida, con continuos saltos temporales que no te hacen perder el hilo narrativo, al contrario, consiguen dinamizar la historia y acrecentar el interés del lector.

Hay un exhaustivo trabajo documental sobre técnicas y teorías muViolin-Classessicales  que convierte a la música clásica en un personaje más de la narración, en ocasiones con demasiado protagonismos para mí. Me gusta este tipo de música, pero me pierdo en tanto virtuosismos. Si eres aficionado este libro te va a encantar por completo.

La parte de los ángeles ganó en 2011 el LVII Premio de Novela Ateneo—Ciudad de Valladolid. Un merecido galardón como otros muchos que ya tiene la escritora: el Sésamo, el Andalucía de novela, el Ciudad de Salamanca o el Caja España de Cuentos.

Me gusta leer a “contracorriente” y descubrir lecturas maravillosas que hace tiempo salieron de la mesa de novedades y andan olvidadas. Me costó encontrar esta novela, fue saldada por editorial Algaida y por suerte una librería on line tenía un último ejemplar en sus almacenes.

¿Cómo pueden perderse joyas así entre el maremágnum de libros que se publican cada año? ¿Por qué no se ha vuelto a reeditar?

Me ha encantado recuperar esta historia de su olvido y comprobar una vez más que Marian Izaguirre es un valor seguro de la literatura en español, como demuestra en cada una de sus novelas y volverá a ratificar en “Cuando aparecen los hombres”, su última novela recién publicCuando aparecen los hombresada y que espero leer en breve.

El retrato de Irene. La buena literatura de los “mediopensionistas”

“Y nosotros, los actores; figurantes que aparecen, desaparecen, regresan…, fantasmas en algún caso, con sus ecos que resuenan, y en medio de todo eso, la felicidad o su ausencia, la belleza o su destrucción, el miedo, un drama o una comedia, un vaudeville o una tragedia y sus coros…, esos coros suicidas, trayendo la guerra, la muerte, el dolor mientras en el decorado, en el jardín, siguen naciendo rosas. Como si nada sucediera…, exento.”

No, no es un texto de Carmen Martín Gaite. Ni de Ana María Matute, ni de Montserrat Roig. ¡Noo! tampoco es de Concha Alós. Pero ¿a qué encaja con esa literatura intimista que ellas hacían y nos han dejado en sus novelas para que algunos escritores aprendamos? Esa escritura que va entrando pausadamente en ti mientras lees, que  —parafraseando de nuevo a Martín Gaite— tiene un “ritmo lento” y es capaz de mostrarte una realidad dura, como algo cotidiano, o un hecho banal como una gran tragedia.

El retrato de Irene tiene ese ritmo lento que en principio me desconcertó. No conseguía engancharme. Hasta que dejé de buscar “el gancho” y las palabras me atraparon. Entonces me fascinó.

Alena Collar - Ed. Baile del sol

Alena Collar – Ed. Baile del sol

El retrato de Irene — Alena Collar

Editorial Baile del Sol — 2016

Colección Narrativa/172

 

Sinopsis

El retrato de Irene es una historia coral, un tapiz a construir, una memoria de otros y de la propia Irene. Cuando Álvaro, su nieto, a la muerte de esta, regresa a la casa familiar para venderla, desconoce que va a emprender un viaje; un viaje a través de los años y los recuerdos tanto de Irene como de quienes la rodearon.

Pero también desconoce que, al conocerlos, va a completar no sólo el retrato de Irene, sino el suyo propio, de dónde procede, el porqué de los silencios que le han rodeado, y sobre todo qué significa la Belleza en alguien que asistió a su crepúsculo.

Alena Collar

Alena Collar

Según su autora, Alena Collar , “El retrato de Irene, es una historia de una mujer. De cómo los acontecimientos exteriores a ella mutilan su mundo interior y de cómo se transita a través de los años intentando ser quien se es. Y es una historia de la pérdida. De la Belleza y de la derrota. Pero a la vez, de la memoria que otros pueden recobrar sobre el pasado para devolver a su lugar en el mundo a quienes lo perdieron.”

Irene escapa de una guerra, de España, de la nuestra. Escapa de sí misma y se refugia “en su jardín”, en la Belleza. El jardín entendido como metáfora de tu interior. Ese lugar en el que estás a salvo, donde nada te toca y solo reina la Belleza.

No es El Jardín de Dulce María Loynaz, poblado de lirismos y fantasmas, donde solo habitan los recuerdos. Cuando comencé a leer “jardín” inmediatamente recordé esa mística novela, precursora del realismo mágico, y no me cuadraba nada con el estilo y la historia. Porque no es el jardín que fagocita con su belleza una época que agoniza: . “…Hay un jardín que viene sobre el mundo, que derrumbará, con el mortal abrazo de sus ramas, las casas de los hombres, con chimeneas, con banderas, con luces, con mentiras…”. Eso dice Loynaz de su jardín. 

Irene, el personaje de Alena Collar, no quiere recordar, ni retener el pasado. Solo pretende perderse en la Belleza, ajena a una realidad que no considera suya.

Pero: “Las balas no conocen la Belleza”

Y en otro país, en esa realidad en la que Irene no se encuentra, la historia se repite. E Irene sigue callando recopilando su historia en unos cuadernos que su nieto deberá desvelar para encontrar su propio jardín.

Hacía tiempo que no me resultaba tan agradable una novela. El retrato de Irene no es un thriller que te mantienen en vilo, pero guarda un secreto. No es un “domestic noir” de esos que todo el mundo escribe ahora, pero tiene la magia de convertir un secreto familiar en una novela de intriga. Y sobre todo me ha gustado esta historia porque es una novela hermosa.

Descubrí a Alena Collar y a su escritura por casualidad en la Feria del Libro. Comencé a leer su post y entradas en redes sociales y me gustaron. Quién sabe escribir, escribe bien aunque sólo cuente que baja a tomar un café.

Alena no es una escritora superventas, apenas encuentras reseñas sobre sus libros en internet. Ella misma se denomina con humor “escritora mediopensionista”. Pero si indagas en su biografía y te adentras en su narrativa, descubres una gran escritora.

Si queréis saber más sobre Alena y sus novelas, animaros a visitar Alena Collar. Página literaria en Facebook.

 

Te regalaré el mundo. Una novela que me ha sorprendido.

¿Puede la pasión por crear convertirse en la obsesión de tu vida? ¿Y puede esa obsesión crear la vida?

Te regalaré el mundo

Marta Fernández

DATOS DEL LIBRO

Nº de páginas: 400 págs.

Encuadernación: Tapa blanda

Editorial: S.L.U. ESPASA LIBROS 2014

Narrativa contemporánea

“Siempre he creído que los libros nos eligen, como nos eligen los amigos”, reflexiona Leo, el protagonista de Te regalaré el mundo.

Realmente a mí este libro me ha elegido porque comencé a leerlo por el título y la sinopsis de la editorial:

 “No elegimos a nuestros padres, ni lo que nos gusta, ni aquello para lo que somos buenos. No elegimos de quién nos enamoramos…ni a nuestros enemigos. Ni elegimos nuestros talentos, ni nuestras debilidades. Por no elegir, no elegimos ni nuestros pecados. Ni el país en el que nacemos, ni el nombre por el que nos llamarán todos esos a los que queremos y a los que tampoco elegimos.

La vida nos elige. Y a veces, ni eso. 

Esta es la historia de un hombre que tendrá que inventarse un mundo para conjurar su dolor.

Y de otro que ofrecerá su dolor a cambio de inventar un mundo nuevo.

De un padre huérfano y de un hijo perdido.”

Y ninguna de las dos cosas, ni siquiera  la portada, tiene que ver con lo que yo me he encontrado en este libro.

Una novela que me ha fascinado.

Dos historia paralelas y muy distantes en el tiempo, que aparentemente nada tienen que ver, salvo que el protagonista de la que sucede ahora, Leo, es el autor de la que discurre en el siglo XVIII. Y que sin embargo son una misma historia. Son la historia de la pasión por crear y por recuperar lo perdido. Rossum, el inventor que acompaña a Bárbara de Braganza en su reclusión en el Buen Retiro, se obsesiona con crear una vida eterna, Leo por escribir la novela que late en su cabeza. Rossum ha perdido una hija, Leo ha perdido un padre.

metropolis_1_3Eso nos está contando la magnífica prosa de Marta Fernández desde el principio, que son la misma historia. Y el lector no toma conciencia de ello hasta las últimas líneas, hasta que en un giro inesperado la novela se convierte en una historia de ciencia ficción postmoderna.

Sí, el libro me eligió y me entusiasmó desde las primeras páginas para no soltarme hasta el final y dejarme con la boca abierta.

Yo no suelo elegir novelas publicadas por celebrities ni por caras televisivas, por mucho éxito de ventas que tengan sus libros. De sobra sé todo el trabajo de marketing que tienen detrás. Más o menos cuando iba por la página veintitantos me intereso por la autora y resulta que es una periodista y presentadora de Cuatro. Primera sorpresa, porque yo apenas veo la televisión y no estoy al tanto de sus estrellas.

Busco reseñas y críticas y tampoco encuentro muchas, ni ninguna referencia sobre que haya sido un best seller; segunda sorpresa: una novela escrita por una presentadora de televisión, editada por el Grupo Planeta y que pasa casi desapercibida (la novela está editada en 2014).

Y la sorpresa definitiva: esta autora-lectora sabe escribir y lo hace muy bien. Con una prosa deliciosa en la que incluye referencias constantes a citas literarias excepcionales. Marta Fernández te mantiene en vilo en una historia que no tiene nada de thriller, ni siquiera del tan traído y llevado “domestic noir” que se lleva ahora y todo el mundo dice escribir. Te hace vivir la angustia de Rossum por su perdida, y el desasosiego y la necesidad de Leo de encontrarse a sí mismo en el padre perdido.

Pero como ya he dicho la gran sorpresa es el final. Os dejo mi opinión como lectora y os invito a sorprenderos por vosotros mismos leyendo esta novela y descubriendo lo que puede hacer un padre por su hijo.

La flor púrpura. Descubriendo la literatura del África profunda

Todos deberíamos ser feministas y La flor púrpura, de Chimimanda Ngozi Adichie

Todos deberíamos ser feministas y La flor púrpura, de Chimimanda Ngozi Adichie

LA FLOR PURPURA

CHIMAMANDA NGOZI ADICHIE

DATOS DEL LIBRO

GRIJALBO, 2004 . Nº de páginas:336. Encuadernación: Tapa dura. Editorial: GRIJALBO. Lengua: CASTELLANO ISBN:9788425338977

SINOPSIS

En la ciudad de Enugu, en la exótica Nigeria, la joven Kambili, de quince años, y su hermano mayor Jaja llevan una vida privilegiada. Su padre es un poderoso y respetado hombre de negocios, viven en una bella casa y van a un colegio religioso de élite. Pero, como Kambili revela en su relato con voz tierna, su vida familiar dista mucho de ser armoniosa. Su padre es también un fanático católico que ha dibujado unas expectativas imposibles de cumplir para su familia, a la que castiga con crueldad si no actúa de acuerdo con lo que él considera la perfección evangélica. Solo cuando tiene noticia de otros modos de vida Kambili adquiere conciencia de la oscuridad y violencia del suyo. La cariñosa y atrevida tía Ifeoma convence a su hermano para que deje a sus sobrinos visitarla en Nsukka. Una vez en el humilde apartamento de su tía descubren un mundo totalmente nuevo, gobernado por la calidez, el respeto a las ideas, la libertad, la ausencia de castigos… Gobernado, en fin, por el amor. Cuando un golpe militar sacude el país y Kambili y Jaja vuelven a casa transformados por la libertad conquistada, la tensión familiar crece de forma alarmante. Jaja ya no está dispuesto a bajar la cabeza y Kambili tendrá que encontrar la fuerza necesaria para defender a sus seres queridos.

Hace tiempo que no tocaba en este escaparate de mis desvaríos la segunda  parte de su nombre “Leo”. Porque sinceramente nada de lo que había leído había llamado suficientemente mi atención para dedicarle un tiempo que no me sobra. Y que conste que he disfrutado muchísimo libros muy buenos, por ejemplo las novelas de la escritora y amiga que me recomendó “Todos deberíamos ser feministas” de la nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie, una edición de Random House de su famosa charla sobre “feminismo” y los prejuicios que despierta esta palabra en hombres y mujeres, y que os recomiendo encarecidamente:

“El género importa en el mundo entero. Y hoy me gustaría pedir que empecemos a soñar con un plan para un mundo distinto. Un mundo más justo. Un mundo de hombres y mujeres más felices y más honestos consigo mismos. Y esta es la forma de empezar: tenemos que criar a nuestras hijas de otra forma. Y también a nuestros hijos”

Mi amiga se compró la primera novela de Chimamanda, La flor púrpura y al ver la portada, recordé que estaba en alguna de las librerías que tengo repartidas por toda la casa —sin  leer—. La busqué, la abrí y entré en un mundo exótico y asombroso para nuestra cultura europea, y no porque hablara de ritos o costumbres ancestrales, no. Porque me descubría un estilo de vida que yo nunca habría asociado con la trágica situación de los países africanos de los que nos hablan los telediarios. Un país tan actual como el nuestro pero con unos contrastes económicos y culturales abrumadores.

La flor púrpura nos cuenta una  conmovedora historia sobre como la intolerancia religiosa se reviste de crueldad y fanatismo  y la tiranía familiar llega a límites inusitados de maltrato. Como telón de fondo,  las convulsiones políticas y sociales que sufre Nigeria. La prosa de Chimamanda, es armoniosa y cálida; inmediatamente la voz de Kambili te atrapa y te mete en su mundo de amor/terror hacia su fanático padre, en las conversaciones silenciosas que intercambian las miradas de los dos hermanos o en la risa contagiosa de tía Ifeoma. También en sus dudas, reflexiones y sueños adolescentes.

Me ha encantado La flor púrpura por esa Nigeria desconocida que nos descubre, y me ha horrorizado comprender que la intolerancia y la crueldad pueden convivir con acciones altruistas. El padre de Kambili no duda en castigar de forma atroz a su esposa e hijos mientras prodiga acciones caritativas y rescata a sus trabajadores de manos de los dictadores. Es un prócer de su comunidad reconocido internacionalmente por su lucha en pro de la justicia y la libertad y un tirano en su hogar. Un perfil no muy diferente del que define a un maltratador occidental. ¿Cuántas veces hemos escuchado de sus sorprendidos vecinos, describir al compañero que asesina a su mujer como una persona amable, discreta y servicial?

La flor púrpura fue la primera novela de Chimimanda editada en España. Que yo sepa, le han seguido Medio sol amarillo, el libro de relatos  Algo alrededor de tu cuello y su última novela Americanah, que probablemente sea llevada al cine.

Nawal Al- Sa´dawi

Nawal Al- Sa´dawi

Ya conocía autores del norte africano, nos son más cercanos porque normalmente editan en lenguas europeas. ¿Quién  no ha leído algo de Amin Maalouf, galardonado  con el Príncipe de Asturias de las Letras en 2010, o del Premio Nobel Naguib Mahfuz? O las magnífica y comprometida autoras magrebíes, egipcias y libanesas como Latifa al-Zayyat , Nawal al-Saadawi y varias más que están revolucionando el panorama literario de la cultura árabe.

Pero ellos y ellas son tema para otra entrada. Si tenéis interés, os remito a este artículo de David Tresilian en la revista Culturas:http://revistaculturas.org/tendencias-en-la-literatura-arabe-contemporanea/

En el África profunda, el África subsahariana, también se escribe y, como voy aprendiendo, hay excelentes escritores y escritoras que os invito a descubrirlos. Pulsando el link de la imagen podéis leer un estupendo artículo de Ángeles Jurado para El País.africa-cara

 

Promesas de arena cierra un año de ilusión.

Booktrailer Promesas de arena

¡Adiós 2015. Hola 2016! Sí, ha sido un año fantástico:  Saber que eres capaz de escribir esa historia que llevabas tanto tiempo pensando.    Que la presentes a un premio internacional de narrativa ¡y lo ganes!  Que publiquen el libro, … Continue reading 

Promesas de arena: doble presentación en Córdoba.

Córdoba desde el puente nuevo

Córdoba desde el puente nuevo

Otro sueño alcanzado: “ser profeta en mi tierra”

 

Hay que ver las alegrías que me está dando Promesas de arena: mi primera novela, mi primer premio literario y ahora mi presentación como autora de la mano del Ayuntamiento de mi tierra; mi Córdoba.

No todos los días a un autor novel se le ofrece la gran oportunidad de convertirse en “profeta en su tierra” y que el consistorio de su ciudad le presente, por medio de su Concejal de Cultura, su primera obra literaria. ¡Pues a mí me ha pasado!

El próximo jueves, 15 de octubre de 2015, a las 12 h., en el Palacio de Orive, sede de la Delegación de Cultura de Córdoba, La Concejal María del Mar Téllez y el poeta cordobés y director de la Filmoteca Andaluza, Pablo García Casado, presentarán Promesas de arena a medios de comunicación y público.Fachada Palacio de Orive

El palacio de Orive, también llamado ‘Casa de los Villalones’, es un singular edificio renacentista, realizado en 1560, por el arquitecto Hernán Ruiz II. Forma parte de un conjunto único dentro del Casco histórico de Córdoba, la manzana de Orive. Popularmente se le conoce como “el palacio de la encantada” porque, según la leyenda “se oyen  ruidos extraños, llantos lastimeros, susurros, y una sombra misteriosa recorre por la noches toda la casa; es el fantasma de Doña Blanca, joven doncella que por su curiosidad quedó sepultada en vida, y aún vaga por él.”

Presentación Promesas de arena en el Ayuntamiento de Córdoba

Presentación Promesas de arena en el Ayuntamiento de Córdoba

Confío que Doña Blanca no nos espante la presentación.

Y al día siguiente, viernes 16 de octubre, a las 20 h., cuando los medios hayan publicado su crónica de la presentación oficial; la periodista y divulgadora cordobesa Elena Lázaro y yo, conversaremos en la librería Luque, la librería emblemática de Córdoba, sobre Promesas de arena.

Esperamos que lectores, amigos e interesados en la literatura se acerquen por Luque y pasemos una agradable tarde que culminaremos brindando por Promesas de arena con el delicioso cava Mont Marçal.Invitación presentación Promesas de arena en librería Luque

Si puedes, pásate. Me gustaría mucho compartir contigo los éxitos de Promesas de arena.

Promesas de arena llega a las librerías el 18 de junio

Mi primera novela ve la luz

Mi primera novela ve la luz

Por fin en librerías. Mi sueño se convierte en realidad

Cuando hace poco más de un año di por concluido el manuscrito de Promesas de arena me sentí satisfecha de haber conseguido el reto que me había propuesto a mi misma: escribir una novela.

Pero ya que lo había logrado, ¿por qué no dar un paso más? Comencé, sin mucha confianza, a enviar propuestas de edición a algunas editoriales. Me animó que varias de ellas, en lugar de dar la callada por respuesta, se interesaran y me solicitaran la novela completa para una lectura. Mientras esperaba alguna respuesta, me decidí a enviar mi novela a un certamen literario. No tenía muchas esperanzas en ganar un premio de narrativa internacional como el Marta de Mont Marçal, avalado por Roca Editorial y la Fundación Jordi Sierra i Fabra, pero pensé: “al menos puedo quedar finalista. Nadie acierta a la primera”.

La sorpresa fue mayúscula cuando Blanca Rosa Roca contactó en marzo conmigo para comunicarme que había resultado ganadora, por unanimidad, de entre los sesenta y ocho manuscritos presentados y tres finalistas. ¡Qué mi novela se iba a publicar!

Dentro unos veinte días, el 18 de junio estará en los estantes de las librerías. ¡Y ya en Amazon en preventa!

Sin estar aún a la venta ya ha recibido alguna reseñas como ésta en el blogLa comunidad del libro

o en Twitter, #Promesas de arena.

Me siento muy contenta de lo logrado hasta ahora y muy animada a seguir el camino que me marqué a principios de año: volver a disfrutar con lo que hago, dedicarme a escribir. Estoy feliz e impaciente por ver qué sucederá en los próximos meses y  si Promesas de arena llegará a enganchar a sus lectores y conseguir que se hable de ella.

Guía de Kashgar para damas ciclistas. Suzanne Joinson

Réquiem por los libros olvidados

 

Un libro que me ha sorprendido gratamente

Un libro que me ha sorprendido gratamente

Estas vacaciones de Pascua ha caído en mis manos una novela editada por Roca Editorial en el 2012: Guía de Kashgar para damas ciclistas de Suzanne Joinson. No había oído hablar nada de esta novela, ni mucho menos de su autora, y me ha sorprendido gratamente. Primero porque me ha recordado los exóticos y emocionantes viajes de las novelas de Julio Verne de mi niñez, y segundo por relatar la vida de unas mujeres  sin miedo a su destino.

La novela cuenta dos historial paralelas que en principio no parecen tener nada en común, salvo la soledad intrínseca que acompaña a sus protagonistas, independientemente de la época en que viven, y su capacidad para sentirse extrañas consigo mismas allá donde discurra su andadura: las desoladas planicies de Asia a principios del siglo XX para Eva o los países árabes donde Frieda desarrolla su trabajo en la actualidad.

Sinopsis:

En 1923, Evangeline English, una entusiasta dama ciclista, y su hermana Lizzie llegan a Kashgar, en la Ruta de la Seda, para ayudar a establecer una misión cristiana. Mientras las dos intentan adaptarse a su nuevo hogar, Eva empieza a trabajar en su libro, Guía de Kashgar para damas ciclistas.

En el Londres de hoy en día, una joven, Frieda, se encuentra a un hombre durmiendo en el portal de su casa una noche y le proporciona una manta. A la mañana siguiente se ha ido, pero en la pared hay un dibujo exquisito y una línea de escritura en árabe. Y es justo entonces cuando Frieda descubre que es la heredera de una dama a quien no conoce.

 Suzanne Joinson presenta su primera novela: Guía de Kashgar para damas ciclistas

Suzanne Joinson presenta su primera novela: Guía de Kashgar para damas ciclistas

Tras su lectura, busco más información en san Google y apenas encuentro unas pocas reseñas. ¡Qué triste que libros de calidad pasen desapercibidos!

Incluyo una de ellas, la que me parece más original por tratarse en una entrevista a la autora:

Entrevista con Suzanne Joinson, autora de “Guía de Kashgar para damas ciclistas”

Según el INE, en el 2013 se editaron en España 56.435 títulos, de ellos el 33,2 % fueron literatura. No he conseguido datos de 2014, pero me imagino que la cifra ha sido ligeramente superior.

Realmente son muchos, dada la poca afición a la lectura que, se dice, tenemos los españoles. A la vista de estas cifras, independientemente de la calidad de la obra literaria, destacar entre el maremágnum de novedades que cada semana llegan a las librerías es un milagro o cuestión de suerte en la que se incluye el apoyo de marketing, publicidad y promoción por parte de una editorial, claro. 

Por eso aplaudo la iniciativa de la Biblioteca Pública Provincial de Córdoba para acoger a los “libros olvidados”: la Olvidoteca, un espacio en el que los libros que nadie lee esperan a sus lectores.

El lugar donde los libros olvidados esperan a sus lectores.

El lugar donde los libros olvidados esperan a sus lectores.

Sí, como en el “Cementerio de los libros olvidados” de La sombra del viento. Porque estoy segura de que siempre hay un lector para un libro, y un libro para cada lector. En manos del destino, las librerías, las plataformas digitales y en última instancia, las bibliotecas, está que lleguen a encontrarse.

¡Mucha suerte escritores! Que vuestras obras, y espero que la mía, hallen su lector.

NOTA: Todas las reseñas que publico son opiniones personales como lector. No me considero crítico literario con autoridad para emitir una opinión profesional, pero desde niña soy una lectora empedernida y algún criterio me ha dado esta experiencia.

Los gustos lectores son como los colores

 

Para elegir libros, los lectores

Los gustos de lectura son tan individuales como las personas.

“Para gustos, los colores” es un dicho popular de todos conocido que nos da a entender que en preferencias no hay nada escrito… ¿o sí?

En la percepción del espectro cromático hay un importantísimo componente físico  ya que captamos las diferencias cromáticas con la retina pero luego esta percepción  pasa por el prisma de nuestra subjetividad.

De hecho, la Psicología del Color es un campo de estudio dirigido a analizar el efecto del color sobre nuestra psicología a todos los niveles: percepción, pensamiento, conducta… Es más, el estudio de la percepción de los colores constituye una consideración habitual en el diseño arquitectónico, la moda, la señalética y el arte publicitario. Esto último lo sé muy bien, vengo del mundo de la publicidad. Los colores cálidos: rojo, amarillo, naranja suelen provocar reacciones que van desde el confort a la irritabilidad; y los colores fríos: azul, verde, morado,  inducen a la calma pero también a la tristeza y a la indiferencia.

Para gustos los colores

La realidad tiene el color del cristal con que se mira.

Se sabe que hay colores que tienen significados universales, o sea, funcionan para muchas culturas, pero también cada persona hace su propia escala. Una vez más la individualidad toma protagonismo.

Curiosamente uno de los primeros estudiosos que analizó las propiedades del color fue el mismísimo Aristóteles (384 a.C.–322 a.C.), quien describió los colores básicos relacionados con la tierra, el agua, el cielo y el fuego.

Pero el precursor último de la psicología del color sin embargo, fue el poeta y científico alemán Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) -¡el escritor romántico de Las cuitas del  joven Werther!- que en su tratado “Teoría del color” propuso que el color en realidad depende, además de factores físicos (como propuso en su día Sir Isaac Newton) de nuestra percepción, en la que se halla involucrado el cerebro y  los mecanismos del sentido de la vista.

Más tarde, Eva Heller (1948-2008) relacionaría los colores con los sentimientos basándose en que existen montones de experiencias universales profundamente enraizadas en nuestro lenguaje y en nuestro pensamiento: dichos y saberes populares, el diseño de productos, test de colores, la curación, la manipulación de las personas, los nombres y apellidos, etc.

“Así como un ‘color’ o ‘mezcla de color’ favorito que es tan sólo un criterio, no puede estar asociado a la idea de ‘belleza’ pues el concepto ‘favorito’ es subjetivo”

Eva Heller fue socióloga, psicóloga y profesora de teoría de la comunicación y psicología de los colores. Entre sus obras destacan diversas publicaciones para niños:” La verdadera historia de los colores” (2006), así como novelas: “A la tercera va la vencida” (1990)”, de nuevo una escritora hablando de colores.

Bueno, pues lo mismo pasa, creo yo, con los gustos lectores. Hace poco, en uno de los grupos de lectura a los que estoy suscrita –y sinceramente no recuerdo cual, ya que al poco no volví a encontrar el hilo- una de las lectoras propuso comentar qué libro o libros nos había sido imposible continuar leyendo, es decir qué autores considerábamos “ilegibles”.  Y fijaros que se habla de “ilegibles” y no “densos”, que para mí no es lo mismo.

Tres maestros de la narrativa sudaméricana

Imprescindibles, no ilegibles.

Ante mi estupor, entre los libros y autores odiados por los lectores que respondieron al post estaban: Rayuela de Cortázar, La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón, Entre costuras de María Dueñas, Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez… por mencionar sólo aquellos autores y narraciones que a mí me han dejado totalmente admirada. Por supuesto se mencionaban muchos más –como Pablo Coelho, que sinceramente yo soy incapaz de leer y no porque considere que es un mal escritor, sino porque siempre me he resistido a que me den “clases de vida”.

Pues eso, que en los gustos de lectura supongo que también influye tu percepción cultural, tu sensibilidad, tu capacidad para percibir la belleza o cuestionarte la vida.

Yo leo de todo; sí, también Romántica y Erótica, y Novela negra,  y Fantástica, y Ciencia Ficción…  y cualquier libro que me haga soñar sin insultar mi inteligencia. Porque todos los géneros son válidos si el escritor sabe lo que hace y lo hace con maestría.

Cada lector que escoja sus lecturas, acorde con su gusto y su estado de ánimo. Pero a las personas que, por ejemplo, son incapaces de leer a Cortázar, a García Márquez o Vargas Llosa les aconsejaría que vuelvan a intentarlo, tal vez cuando cogieron sus libros para leerlos no estaban preparados para ellos y ahora sí puedan apreciar el valor de un texto bien escrito y una narración que además de contar una historia, remueve tu conciencia y te llega al corazón. Por experiencia propia sé que cada libro –y cada color- tiene su momento.

Alicia un cuento para niños grandes

Lewis Carroll llenó de acertijos y juegos de palabras su libro.

Si no ¿probad a leer de nuevo Alicia en el País de las Maravillas, o El Principito, con algo más de los diez a doce años que teníamos cuando nos regalaron esos libros?

 

Románticas desatadas

Lectura adictiva

Las novelas románticas son una lectura adictiva.

Lo siento, me voy a poner borde. ¡Estoy hasta el gorro de tanta niñata publicando o colgando bodrios románticones y seudonovelas derivadas de fanfic!

El auge de la autopublicación tiene el inconveniente, a mi entender, de que al no estar sujeta a ningún tipo de filtro editorial con un mínimo criterio literario cualquiera puede publicar sus elucubraciones. Luego, si eres hábil con las redes sociales y cuentas con un buen número de amigos en el ciberespacio Amazón te coloca en los primeros puestos.

No quiero decir con esto que la edición tradicional es mejor, todos sabemos que a las editoriales les mueve prioritariamente un fin comercial y si un autor vende hacen la vista “muy gorda” a la calidad literaria de la obra. Simple y llanamente quiero dar rienda suelta a mi mosqueo. Porque la novela romántica me gusta y considero que hay títulos que puede estar por derecho propio entre las mejores obras de la literatura universal: Anna Karenina, Cumbres Borrascosas, Jane Eyre, Orgullo y Prejuicio, Romeo y Julieta ¡sí es un novelón romántico en toda regla, aunque termine con la muerte de los amantes! Y me dejo un montón, pero tampoco quiero hacer un listado exhaustivo, sino una simple referencia.

Cuando era niña mi madre me escondía las novelitas rosas de Corín Tellado que ella y mis tías leían y me descubrió el mundo de Julio Verne y Emilio Salgari, nunca se lo agradeceré bastante, pero el día que cayó en mis manos una de esas novelas escondidas me tiré todo el día leyendo totalmente enganchada. La señora Tellado era rematadamente buena creando mundos de ilusión. Luego me llegó la etapa intelectualoide y llegué a despreciar esas lecturas hasta que hace unos años volví a leer romántica y comprobé que el género había ganada en calidad y variedad. Danielle Steel, Jude Deveraux, Nora Roberts, Lisa Kleypas… Marian Keyes, Sophie Kinsella. Y las autoras españolas Pilar Cabero, Nieves Hidalgo, Ángeles Ibirika, Noelia Amarillo, Noe Casado incluso Megan Maxwell –en sus primeras novelas-, lo siento creo que la fama se le ha subido a la cabeza.

Insisto, que nadie se moleste, sé que me dejo muchas y muy buenas autoras por mencionar, pero lo que quiero transmitir es que la novela romántica no debe ni puede considerarse un género menor, salvo que la cantidad de malos escritos que últimamente se están prodigando lo consigan.

Posiblemente no soy quién para criticar que la persona que escribe quiera ver publicados sus trabajos. Yo escribo y, cómo a todos los escritores, me gustaría que los lectores se entusiasmaran con lo que hago; pero ¡por favor! antes de subir tu novela a una plataforma digital sométela a una lectura profesional, no sólo se la des a leer a tus amiguetes y familia, y sobre todo pregúntate si lo que has escrito no se parece demasiado a “Crepúsculo” o “50 sombras”, o si te has pasado de rosca con el almíbar o por el contrario con las escenitas de sexo tórrido.

Y sobre todo, por favor, por favor, respeta tu dignidad y la del resto de las mujeres.

Hace poco envié una carta a una editorial por publicar una novela (afortunadamente no era de una autora española) que a mi parecer hacía apología de la violencia machista.

Espero que nadie se sienta ofendida/o por el asunto, insisto que mi intención es prestigiar el género y me consta que entre tanta novelita del montón siempre hay deliciosas sorpresas. Lo que me gustaría –y es lo que yo me exijo a mí misma- es que, antes de publicar, la autora o autor juzgue su obra haciendo de “abogado del diablo” y saque de sí lo mejor. Además de crecer como escritor, le hará un gran favor a la novela romántica y a sus seguidores.