¡Un caracol dorado! Mi regalo al grupo infantil en Facebook Lecturas compartidas júnior

Laura Garzón para La Paloma de papel de Ediciones Marte.

Laura Garzón para La Paloma de papel de Ediciones Marte.

¡Un caracol dorado! fue mi segunda publicación  en La Paloma de Papel de Ediciones Marte.

Está ilustrado por Javier Arasti. La Chicharra gritona estaba ilustrada por Isidoro González-Adalid con un estilo más infantil, acorde con la edad de sus lectores.

Este cuento, aunque dirigido también a primeros lectores, es para niños un poco más mayorcitos. Su protagonista, Jorge, es un crío urbanita de unos ocho o nueve años, justo la edad en que les pirran todas los artilugios tecnológicos y comienzan a creer saberlo todo; a no considerarse niños, y  a traspasar la frontera de la imaginación infantil hacia la realidad adulta. Triste, muy triste, pero inevitable al fin.

Jorge se ve obligado a vivir una temporada en el campo y está muy contrariado. No puede vivir sin su tele y sin su consola –recordad, está publicado en 1987, ahora echaría de menos la tablet e internet. Los tiempos adelantan que es una barbaridad-.

En el campo, junto a un tío que apenas conoce, Jorge vivirá aventuras aún más emocionantes que con sus aparatejos tecnológicos. Tan alucinantes que no sabrá dónde acaba la fantasía y comienza lo real, o si la fantasía está en nosotros mismos. En sus bolsillos.

Cómo La chicharra gritona ¡Un caracol dorado! alude a la solidaridad, la amistad, la búsqueda del propio camino y apuntes ecológicos. No soy partidaria de “impartir doctrina” cuando escribo. Creo que un autor debe limitarse a plantear hechos y dejar que el lector piense por sí mismo, pero en el caso de la literatura infantil no está de más trazar caminos, sobre todo si son con miras a que los jóvenes lectores aprendan a respetar y apreciar el medio ambiente.

Bueno, espero que os guste lo suficiente para leédselo o pasarlo a la tablet de vuestros niños y que ellos mismos lo lean (lo ideal sería tenerlos en formato Epub o Mobi, pero mis habilidades informáticas no dan para tanto, lo siento).

El link, pulsando aquí.

Fantástica escritura

 

Narrativa fantástica

Los límites de la ficción fantástica están enmarcados en el amplio espacio de lo maravilloso

Soy una lectora ecléctica. Que leo de todo, vamos.

Creo haberlo mencionado alguna vez en un post anterior, cada lectura tiene su momento y su edad. Con veinte años me volvía loca la literatura fantástica y la ciencia ficción, tengo autores maravillosos en mi biblioteca:  Asimov,  Wells, Huxley,  Orwell,  Clarke,  Bradbury,  Herbert, Conan Doyle, Henry Ridder Haggard,  Mary Shelley,  R.L. Stevenson,  Kafka,  Lovecraft,  Robert E. Howard,  J.R.R. Tolkien, Ursula K. LeGuin…

Drizzt Do'Urden

Saga de El elfo oscuro de R.A.Salvatore

Y cuando mis hijos adolescentes  se engancharon a ella –con un poco de ayuda mía, todo hay que decirlo- descubrí a C.S.Lewis,  J.K. Rowling, R.A. Salvatore y su enigmático y atormentado elfo oscuro, a George R.R. MartinJuego de tronos - George R.R. Martin con su parodia fantástica de dinastías anglosajonas y europeas (os sorprenderá, si investigáis, que muchas de las guerras, matanzas y venganzas que se relatan en la saga de Juego de tronos están basadas en hechos reales, seguid el link de la imagen), Patrick Rothfuss y su complejísimo Kvothe o la antropomórfica trilogía Memorias de Idhún de Laura Gallego.

Y, sí, también las sagas de vampiros. Hasta fui al estreno de Crepúsculo con mi nena y me lo pasé en grande gritando como una loca con ella y sus amigas, lástima que tuviera que salirme de la sala cuando ya no pude aguantar la risa (de no haberlo hecho seguro que la caterva adolescente me lincha).

El término literatura fantástica es enormemente confuso.

Popularmente, se conoce como narrativa fantástica cualquier relato en que participan fenómenos sobrenaturales y extraordinarios, como la magia o la intervención de criaturas inexistentes. Los límites de la ficción fantástica están enmarcados en el amplio espacio de lo maravilloso, en donde se descarta el funcionamiento racional del mundo. Pero estimo que como cualquier género narrativo el autor tiene que ser coherente en sus historias y sobre todo no insultar la inteligencia del lector. Si el protagonista se traslada a un universo paralelo donde reina la magia y la fantasía épica, tendrá que manejarse con espadas y encantamientos ¡por favor! no con un kalashnikov.

Todo esto viene al hilo porque ahora estoy leyendo autores indies y he vuelto a retomar la narrativa fantástica; aunque en estos momentos no es mi género favorito. De hecho, reconozco la calidad de Juego de tronos y El nombre del viento  pero he sido incapaz de pasar del primer volumen.

En la narrativa fantástica se puede y debe ser fantasioso, pero no vale mezclar todo en un batiburrillo sin ton ni son y además hay que saber manejar ritmo, diálogos y tramas para conseguir que el lector se meta en el mundo creado.

Trilogía de El señor de los anillos - J. R. R. Tolkien

La narrativa fantástica debe conseguir que el lector se meta en el mundo imaginario creado.

Cuándo terminé de leer El señor de los anillos estuve dos días flotando y con unas tremendas ganas de volver a vivir entre elfos y hobbits. Justo lo que no ha conseguido el primer libro de una saga que he leído hace unos días, con atención e interés, pero que me ha decepcionado; la verdad esperaba más de su autor.

Lo que escriben estos escritores noveles no sé como calificarlo. Ponen interés pero creo que deberían ser más rigurosos con ellos mismos y releer sus escritos antes de publicarlos e –insisto- pasar por un corrector profesional. Es curioso que todos los autores aficionados se inclinen por la novela romántica o la narración fantástica, es lo que abunda en Amazon. Supongo que por ser los géneros que captan más lectores jóvenes o precisamente porque quién publica es muy joven. Pero que nadie se lleve a error, la narrativa fantástica o la romántica para que sea buena y atraiga, como cualquier otro estilo, debe cumplir unos mínimos de calidad. Entre los escritores que autopublican en las plataformas digitales hay muchos que cumplen esta premisa y otros que deberían aplicársela.

¡Dios! Si alguna vez me decido a publicar mi novela me van a despellejar por hacer estos comentarios, seguro.

 

NOTA: Todas las reseñas que publico son opiniones personales como lector. No me considero crítico literario con autoridad para emitir una opinión profesional, pero desde niña soy una lectora empedernida y algún criterio me ha dado esta experiencia.