Sobre la volubilidad de las palabras que te hacen ser escritora.

Érase una vez…, El Domingo de las Madres, Graham Swift.

El domingo de las madres, Graham Swift

El domingo de las madres,
Graham Swift

Reconozco que soy una lectora exigente. Y no porque solo lea autores reconocidos y/o aclamados por la intelectualidad, raros o clásicos, no; yo leo de todo. Defiendo a capa y espada que cualquier novela o género literario es bueno si el autor lo es. Por eso me encanta bucear entre autores autopublicados y géneros menospreciados por quienes dicen “saber leer”.

Para elegir libros, los lectores

Los gustos de lectura son tan individuales como las personas.

En cierta ocasión, una amiga me comentó, medio escandalizada, medio apesadumbrada: “¿Por qué lees eso? Hay tanto escritor interesante y reconocido por leer.”

Bueno pues, llanamente, porque soy curiosa y creo que, de todo y de todos, se puede aprender; hasta se aprende lo que nunca debes hacer. Esos sí, con los año valoro muchísimo mi tiempo y si una novela no me convence o no me llega, a los pocas páginas la abandono.

 

Cuando descubro algún escritor que, por uno u otro motivo: su estilo, su ritmo, su prosa, la historia que narra… me llegan al corazón, me vuelvo una admiradora incondicional, que no obnubilaba. (Jamás haré grandes colas en ferias o presentaciones para conseguir la firma y la foto con el autor de turno. Aunque me encanta charlar con ellos, si tengo oportunidad). Y eso es lo que me ha ocurrido con Graham Swift y El Domingo de las Madres. Que la habilidad narrativa de este autor me ha dejado con la boca abierta y con una terrible envidia literaria (sana, que conste).

El Domingo de las Madres cuenta el momento clave en que una mujer toma, consciente o inconscientemente, la decisión de ser escritora. Jane Fairchild, el personaje principal, rememora, ya en su vejez y como autora célebre, unas horas de su juventud que ella jamás olvidará, y jamás será capaz de reflejar en sus historias, pero marcarán su destino.

Swift es capaz de describir la misma escena desde dentro y fuera de los personajes. Como si de una cámara cinematográfica se tratará, su narración enfoca el mismo momento desde diferentes ángulos. Consigue así un efecto sorprendente, consigue que el lector se convierta en protagonista y en espectador activo y pasivo de la acción.  Y lo más admirable aún, logra que la reiteración fluya y no aburra:

Página 37.- “ —Quédate ahí, Jay. No te muevas. Al parecer quería que Jane se quedara allí de pie, sin moverse, mientras sus dedos, poco a poco le soltaban botones y le quietaban la ropa que iba cayendo a su alrededor…

Él la estaba desnudando como si la despojará de unos velos. No lo olvidaría nunca.     —No te muevas, Jay.”

Página 43.- “…Entretanto, Paul Sheringham la desnudaba religiosamente a ella. —No te muevas, Jay.”

Página 44.- “…Y mientras la desnudaba, y como respondiendo a una pregunta que ella no le había hecho, dijo…”

 Confieso que lo que en principio me llamó la atención sobre está historia fue precisamente saber cómo el autor describe ese instante en que la protagonista toma conciencia de que será escritora. Y realmente lo hace de forma magistral:

Página 121.- “Se convertiría en escritora, y puesto que era escritora, o puesto que era eso lo que la había convertido en escritora, se vería constantemente asediada por la volubilidad de las palabras. Una palabra no era una cosa, no. Una cosa no era una palabra. Pero, de algún modo, ambas —cosas— se habían vuelto inseparables. ¿Era todo una gran invención? Las palabras eran como una piel invisible, una piel que envolvía el mundo y le confería realidad. Pero no podías decir que el mundo no estuviera ahí, no fuera real si quitabas las palabras. En el mejor de los casos parecía que las cosas bendecían las palabras que las nombraban, diferenciándolas, y que las palabras lo bendecían todo.

Pero nunca decía estas cosas en las entrevistas.”

La poetisa de Pompeya, probable retrato de Safo de Mitilene. Pompeya  siglo VI a.C.Yo tampoco diría algo así en una entrevista. Pero, qué verdad de escritor encierra este párrafo.

 

Sí, soy muy exigente con mis lecturas, porque realmente se publica mucho y la calidad literaria se puede contar con los dedos.

¡Ojo!, lo entiendo.

Tengo claro que las editoriales son empresas que miran por sus beneficios y lo que buscan es producto que venda. También comprendo que, hoy en día,  la gente puede permitirse autopublicar y ver sus sueños literatos impresos, aunque sea en un soporte digital. Yo me niego a seguir el paso que marcan las modas, las reseñas de blog aduladores o las doctas opiniones de los remunerados críticos literarios de los medios. Prefiero leer a mi aire.

 

Graham Swift forma parte de la generación dorada de escritores anglosajones actuales, junto con McEwan, Amis, Barnes, Boyd y Rushdie.l

Graham Swift forma parte de la generación dorada de escritores anglosajones actuales, junto con McEwan, Amis, Barnes, Boyd y Rushdie.

Con El Domingo de las Madres, una novela corta que los críticos enterados consideran menor dentro de la obra de Graham Swift — uno de los mejores novelistas ingleses contemporáneos, junto con McEwan, Amis, Barnes, Boyd y Rushdie—, con títulos como El país del agua, Fuera de este mundo o Últimos tragos, que sin duda leeré en breve, he añadido un nuevo autor actual a mi lista de maestros. Confío que la lectura de sus obras me ayude a seguir mejorando las mías.

No voy a contar mucho más sobre la novela. No hago reseñas al uso, simplemente “cuento sobre lo que leo” y plasmo mis impresiones en esta bitácora. Si alguien está interesada/o en una reseña lectora formal, rigurosa y contrastada,  puede pasarse por el blog Página 13 M&R, de Martina y Rosalía. Por su post me interesé en este libro y me ha encantado.Art_&_Language,_Two_Black_Squares_(The_Paradoxes_of_Absolute (2)

Mil gracias, pareja,  por vuestra excelente selección de lecturas.

 

 

Reunión de escritoras en Mont Marçal 2016

Nosotras no queremos asaltar los cielos, queremos que se derrumben.

“Las mujeres buenas saben cuales son sus límites.

Un postre literario y motivador.

Las inteligentes saben que no los tienen”

 

Con esta frase en una deliciosa tarta con forma de libro, nuestra anfitriona Blanca Sancho, consejera delegada de Bodegas Mont Marçal puso el colofón dulce a una singular velada entre escritoras.

A instancia de Blanca Sancho, nos juntamos, el 17 de diciembre de 2016, trece —sí trece y fue una gran suerte— mujeres escritoras y relacionadas con el mundo editorial:lv_20130820_lv_fotos_d_54378666019-992x558lavanguardia-web

  • Blanca Sancho, consejera delegada de Bodegas Mont Marçal. Una mujer pionera en el mundo del vino, sector bastante cerrado, hasta hoy, a las empresarias femeninas.

    Foto de familia. Escritoras reunidas brindando con Mont Marçal.

    Foto de familia. Escritoras reunidas brindando con Mont Marçal.

  • Blanca Rosa Roca, directora de Roca Editorial, Silvia Fernández, responsable de comunicación en Roca Editorial.
  • Isabel Martí, directora de la agencia literaria IMC.
  • Hortènsia Galí, periodista y directora de la Fundación Jordi Sierra i Fabra.
  • Antònia Cortijos, presidenta del Patronato de la Fundació Sierra i Fabra, pintora, ilustradora y escritora.
  • Neus Arqués, escritora.
  • Angels Alonso, abogada y escritora.
  • Gloria Brito, responsable de comunicación de Mont Marçal.
  • Verónica Fabra, escritora.
  • Y las tres actuales ganadoras del premio internacional de narrativa Marta de Mont Marçal: Berta Tabor, 2014, Laura Garzón, 2015  y Blanca Bravo, 2016

Blanca Bravo, Laura Garzón y Berta Tabor con Blanca Sancho, creadora del premio internacional de narrativa Marta de Mont Marçal

Que Blanca Sancho sea la promotora de un premio literario “creado por mujeres para mujeres”, un estilo de galardón que tan poquito se prodiga en España, como es el Marta de Mont Marçal, y que además escoja como lema de la reunión esta “inteligente” sentencia, atribuida a Marilyn Monroe, mujerinteligente-frase-marilyn-jpg3_icono femenino cinematográfico por excelencia de  los años cincuenta considerada como la típica rubia buenísima pero tonta, da una idea de la que se lió y lo que disfrutamos.

En la velada hubo risas, una visita guiada por el mundo del cava:

Bodegas Mont Marçal

Bodegas Mont Marçal

—¿Sabéis que nunca jamás se debe tumbar una botella de cava porque puede estropearse? ¿Qué los cavas no envejecen como los vinos?, mejor te lo bebes y lo disfrutas por muy caro que haya costado (los vinos también, la despensa de casa no reúne las condiciones idóneas para conservarlos)—.

Buena comida regada con excelente  Mont Marçal, que entra como si nada, sin dejar mal recuerdo a la mañana siguiente. Doy fe, perdí la cuenta de las veces que me llenaron la copa.

Y sobre todo hubo charla, disertación y complicidad.

Por supuesto se habló de literatura y de libros, pero también de temas que nos afectan como profesionales y como féminas: la discriminación que se aplica a la literatura escrita por mujeres, la igualdad, el maltrato, el tratamiento de la condición femenina por parte de las propias autoras… en fin, que arreglamos medio mundo y desmontamos al otro medio, sin acritud.

De charleta en la mesa

De charleta en la mesa

Propuestas así: una reunión informal de mujeres que no se ponen límites, fomenta la solidaridad femenina y  permite discutir sobre temas tan importantes para nuestro género;  e iniciativas, aparentemente tan poco relevantes como el Marta de Mont Marçal, un premio literario por y para mujeres,  son gestos a imitar.

Acciones que no pretenden asaltar el cielo, pero si pueden, a base de reproducirse, ir derrumbando poco a poco esa parcela idílica de poder que se ha creado la mitad de la humanidad en detrimento de la otra mitad.

libro-vida-01Porque la escritura es la base de toda cultura. El germen de la educación y la propagadora de la historia. En los libros y en la lectura está la fórmula para moldear conciencias.

“Es una verdad universalmente aceptada” No descubrimos nada nuevo con ello.

Lo que me gustaría creer es que la escritura de las mujeres, nuestras novelas, nuestros cuentos, pueden abrir límites en la mente de muchas otras mujeres y hombres (sí, afortunadamente cada día más hombre) que nos lean.

Felices fiestas y mejor año 2017.

Relato para Día de las escritoras

La poetisa de Pompeya, probable retrato de Safo de Mitilene. Pompeya siglo VI a.C.

La Biblioteca Nacional de España organiza, en colaboración con la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE) y la Asociación Clásicas y Modernas para la igualdad de género en la cultura, el Día de las Escritoras. Esta nueva iniciativa  busca reivindicar la labor y la trayectoria de las escritoras tantas veces relegadas a un segundo plano a lo largo de la historia.

Aunque las escritoras cosechen buenas críticas en los lanzamientos de las novelas pero en los ‘rankings‘ con los mejores libros que se hacen a final de cada año las mujeres no están. A pesar de que hay muchas mujeres escritoras con éxito en España el Premio Nacional de Narrativa lo ganó una mujer (Carme Riera) por última vez en 1995. Llevamos 21 años en el que cada año se lo lleva un hombre señala Laura Freixas presidenta de Clásicas y Modernas explicando la conmemoración.

El premio más importante de literatura en lengua castellana, el Premio Cervantes, sólo se ha concedido en cuatro décadas, desde su institución en 1976 a 2016 a 4 mujeres:María Zambrano (1988), Dulce María Loynaz (1992) Ana María Matute (2010) y Elena Poniatowska (2013) frente a 37 hombres.

El Premio Nobel de Literatura desde su creación en 1901 hasta 2016 ha premiado a 16 mujeres y 99 hombres.

Este relato es mi particular homenaje a todas las mujeres escritoras y lectoras, para conmemorar el Día de las escritoras.

Alcázar de Segovia

Alcázar de Segovia

Visiones del alcázar

La reina posó su delicado pie sobre la almena, contempló el tajo inmenso del río, allá, al pie de la roca donde el alcázar se asentaba. Cuando concertó sus esponsales, su padre se jactaba ante los cortesanos de que era inexpugnable.

Estaba equivocado.

Las hordas cristianas habían cruzado el foso, se luchaba en la tasedioorre, en el salón de homenaje. Su hijo, apenas doce años, había muerto a manos de uno de esos bárbaros malolientes que invadían su Šiqūbiyyah.

Hacía días que nada se sabía de su esposo y su guardia, nadie regreso de la incursión tras las murallas; vano intento de pillar por sorpresa al enemigo. La desorganización y las luchas de poder que habían seguido a la desaparición del emir no habían ayudado en nada a la defensa de la plaza y ahora los cristianos arrasaban con todo lo que encontraban a su paso.

Patio del haremTenía poco tiempo, debía olvidar sus miedos, lo que la esperaba sería peor, mucho peor. Ninguno de aquellos infieles pondría las manos en su cuerpo. Había escapado del ḥarīm, libre de eunucos que lo custodiaran y defendieran, dejando allí a las aterradas concubinas y esclavas. Shara, la favorita de su esposo no había querido acompañarla, segura en su vanidad de que su belleza contendría a las fieras que en breve violarían los vedados aposentos de las mujeres y sembrarían de sangre y horror los cuidados jardines. Infeliz, inconsciente criatura; era hermosa, sí, tenía la arrebatadora hermosura que otorga la juventud recién nacida, pero la belleza jamás ha detenido la violencia.

Se deshizo del velo púrpura que ocultaba su pelo, esa cabellera negra brillante y olorosa que en sus primeras noches su esposo el emir había alabado con versos encendidos. Lo vio flotar mecido por el viento, ajeno a las columnas de humo que se elevaban por toda la ciudad.

Quería mirar la muerte cara a cara.Al pie del alcázar

Morir contemplando el horizonte y los campos de aquella tierra recia y seca que había aprendido a amar. Apenas recordaba los vergeles de agua, rosas y frutos de su Qurtuba, tan solo era una niña cuando llegó al alcázar. Una esposa en ofrenda de paz, algo con que los hombres negociaban para que el ejercito enemigo no penetrara en su territorio, eso fue ella. Eso habían sido todas las mujeres de su estirpe y ese destino hubiera esperado a sus hijas. Pero ya no. Sus niñas dormían el sueño eterno de la cicuta, tampoco su carne virgen sería mancillada.

Y saltó. Como la liviana seda del pañuelo, levitó sobre los campos y los ríos, sobre las fértiles huertas y los pinares, sobre los años y los siglos. Contempló a una mujer salir de su alcázar para coronarse reina,  y por un momento pensó que en el futuro su sexo sería algo más que objeto de placer o vientre fértil.

Pronto la sacaron de su error nuevas visiones.

Segovia, sinagoga

Su ciudad prosperó, creció, cambió su nombre; ahora se llamaba Segovia. Su pueblo, su religión y su cultura habían desaparecido absorbidos por la intolerancia y el credo cristiano. También la otra religión del Libro, los hijos de Abraham, habían sido relegados a los arrabales y eran perseguidos. Pero la vida seguía. Segovia se hacia grande e importante en una España que ya no era reino sino imperio.

No mejoró con el paso del tiempo la situación de sus hermanas. Las que se atrevían a salir de la norma eran tachadas de brujas o de herejes, castigadas, repudiadas, perseguidas, ajusticiadas…escuchó sus gritos en los autos de fe. Mientras, la vida seguía bullendo en los florecientes mercados de su ciudad, gracias en gran parte al trabajo que las mujeres desempeñaban. El comercio y la manufactura de la lana enriqueció sus casas, a sus esposos, a sus familias; ellas seguían siendo moneda de cambio y alianzas.

Santa Teresa de JesúsAlgunas excepciones, como una tal Teresa, que optó por consagrarse al Dios de los cristianos y escapar del yugo —o al menos intentarlo— que imponían las leyes patriarcales, alegraron su ánimo. Teresa fundó centros de saber y recogimiento solo para mujeres por las tierras secas y recelosas de Castilla, escribió, soñó, defendió su derecho a tomar decisiones. Fue tomada por loca, por rebelde, por necia como toda mujer, pero   su nombre perduraría en el tiempo como escritora y Santa.

Ante sus ojos a punto de cerrarse pasaron veloces once siglos en los que la mujer fue conquistando metas, mejorando su condición y reconocimiento, pero sin alcanzar la igualdad de derechos con sus compañeros los hombres. “Qué ardua labor y que futuro incierto aguarda a mis hermanas” —pensó con tristeza la reina.

Entonces vio a los chicos contemplando su alcázar.

Había niños y niñas. No supo distinguirlos, vestían de igual forma, iguales sus cabellos, iguales en sus juegos. La maestra los llamó y les contó la historia de esa fortaleza musulmana que luego fue palacio de monarcas cristianos. maestra-y-alumnosLes habló de las gentes que levantaron sus piedras y habitaron sus estancias. “¡Una mujer que enseña a varones y hembras!” —Se asombró nuestra reina.

Los alumnos, escuchaban atentos las gestas y los hechos. Las batallas perdidas, las victorias ganadas. Al final, cerró el discurso con una hermosa frase que emocionó a la reina: frase-maria-zambrano

Una sentencia pronunciada por una gran señora que también viviría y amaría su tierra segoviana: María Zambrano.

Y la reina se sintió satisfecha: “Las mujeres dan vida en lugar de quitarla. Si es mujer quien enseña, transmitirá a los jóvenes que la violencia solo engendra violencia.”  La profesora seguía hablando, los chicos y las chicas preguntaban. Ellas, incluso más que ellos, querían saberlo todo. Conocer el pasado, descubrir el mañana.

La reina se dejó ir por fin. No quiso seguir mirando más allá.

“Aún hay esperanza —pensó la reina mora— Mientras se deje oír, se lea y se escuche la voz de las mujeres.”

Cuando se te atraganta un sorbete de limón

Se sirve entre plato y plato para facilitar la digestión y limpiar el paladar.

Se sirve entre plato y plato para facilitar la digestión y limpiar el paladar.

Lecturas al calor del verano

“Sorbete de limón”, así denomina Raquel, una buena amiga y gran lectora,   a las novelas románticas que intercala entre lecturas más contundentes. Historias fáciles con final siempre feliz que te dejan una sonrisa en los labios y olvidas sin remordimiento. Un sorbete de limón digestivo y relajante. A todos (o a casi todos, no quiero generalizar), en algún momento, nos gustan los cuentos de hadas. A mí también.

No estoy con ello denigrando el género romántico. Pienso que toda obra es buena si su autor lo es. Es simplemente que, como cualquier otro género literario, tiene sus reglas y en este caso son que la historia no perturbe al lector en demasía, la chica consiga a su hombre, el hombre salve a su chica, se casen, vivan felices y coman perdices. Una lectura dulce y complaciente, vamos.

Librópatas: Seis razones por las que la novela romántica tiene mala fama.

Y como las tórridas noches que nos está regalando este verano invitan a lecturas ligeritas, decidí mitigarlas leyendo un premio digital de novela romántica. Una amiga escritora había resultado finalista en este certamen, con una muy digna novela del género, y me inspiraba confianza. Craso error.

Sí un premio literario de una conocida editorial internacional de novela romántica. No voy a mencionar ni cuál es, ni el título de la novela, ni mucho menos el nombre de la autora porque no es mi intención darle notoriedad a la obra, ni recoger firmas para que todos ardan en la hoguera. Mi intención es simple y llanamente desahogar mi indignación. Como reflexiona sabiamente la escritora Alena Collar: “… muchas veces pienso que el verdadero pensamiento libre es el que parte de nosotros y no de las ideas que recibimos de otros; me gusta pensar por mí, no que me digan cómo tengo que pensar, aunque eso traiga como consecuencia no estar casi nunca en casi ningún “grupo” de “los que opinan como yo”. Creo que ser libre es ser capaz de tener opinión propia, no impostada, y ser capaz de defenderla.” Me encanta tu reflexión Alena.

Pues bien, dejando claro que esto es algo así como mi “derecho a pataleo”, puedo declarar y declaro que hasta los sorbetes de limón se atragantan. Sobre todo cuando atónita leí (por dos veces, no me lo podía creer y pensé que, dadas las horas que mis ojos llevaban abiertos, no había entendido el pasaje) en una novela escrita por una mujer de nuestro tiempo lo siguiente:

“… la agarró con fuerza para besarla. Lo hizo brutalmente mientras ella se resistía… (mafalda-indigel sujeto es “el chico bueno/esposo” de la heroína)… Se pasó la mano por los labios, el mordisco que Rosa acababa de darle le arrancó unas gotas de sangre. Eso aún le enfureció más, y con la misma mano ensangrentada le dio una bofetada a su mujer. Lo hizo con tanta fuerza que Rosa cayó sobre la cama…”

Si la autora quería dar el máximo dramatismo a su climax, hay mejores recursos. O al menos, como escritora debería tenerlos.

Pero ahí no queda el asunto. En una novela se puede describir una escena de maltrato para contar la historia, te puede gustar o no, pero hasta ahí todo en orden. Lo que me indigna como mujer es que en las páginas siguientes se disculpe la agresión e intento de violación marital culpabilizando a la esposa:

“Y quizá no hubiera actuado así si tú no te hubieras acercado tanto a Armando. Tú tampoco has sido muy honesta con él, debes reconocerlo.”

¿Apología encubierta de violencia de género, reflejo de la actitud social, despiste de la autora, de la correctora, de la editora? ¿Dónde queda lo de “tolerancia cero con la violencia machista”?

pride_and_prejudice_large-225x300“Es de todo el mundo sabido”, y sí es el comienzo de una novela romántica que se ha convertido en clásica precisamente por poner en entredicho con sutil ironía los valores de la sociedad de su época, que el género romántico reproduce conceptos patriarcales y machistas, pero que reproduzca actitudes de violencia contra la mujer me parece imperdonable. El cambio debe comenzar desde nosotras mismas y no tirar piedras a nuestro propio tejado.

Reitero lo dicho. No hay género menor en literatura. Hay novelas que no deberían publicarse, y mucho menos otorgarles un “galardón literario”.

 

Promesas de arena cierra un año de ilusión.

Booktrailer Promesas de arena

¡Adiós 2015. Hola 2016! Sí, ha sido un año fantástico:  Saber que eres capaz de escribir esa historia que llevabas tanto tiempo pensando.    Que la presentes a un premio internacional de narrativa ¡y lo ganes!  Que publiquen el libro, … Continue reading 

Promesas de arena en Córdoba

Crónica de dos presentaciones inolvidables de Promesas de arena

Presentación en Cultura Cordoba Mar Téllez, Pablo García Casado y Laura Garzon

Presentación en Cultura Córdoba: Mar Téllez, Pablo García Casado y Laura Garzón

Día 15 de octubre de 2015 – Palacio de Orive.

La Delegación de Cultura de Córdoba y todo su equipo de comunicación, incluida la Concejal de Cultura María del Mar Téllez, se volcaron con Promesas de arena.

Convocaron a todos los medios de zona y enviaron nota de prensa. Asistieron dos televisiones: Canal Sur y Córdoba TV Municipal, el, El Día y dos agencias de noticias.

Promesas de arena en el Diario Córdoba de 16/11/2015

Promesas de arena en el Diario Córdoba de 16/11/2015

El Diario Córdoba publicó la noticia de la presentación el 15 en su edición digital y el 16 en su edición impresa.

A las 13 h.  José Antonio Luque de Canal Sur Radio me entrevistaba, en directo, en su

programa Córdoba en hora sur.

Firmando  Promesas de arena en librería Luque

Firmando Promesas de arena en Córdoba

Promesas de arena en Córdoba Hora Sur de Canal Sur radio

Promesas de arena en Córdoba Hora Sur de Canal Sur radio

Canal sur televisión emitió la reseña de la presentación en el informativo del día 16.

Estuve acompañada por dos encantadoras blogueras cordobesas: Carol Irunesa y Leer Día a Día.

Día 16 de octubre de 2015 – Librería Luque.

Aforo completo en la presentación de Promesas de arena en librería Luque

Aforo completo en la presentación de Promesas de arena en librería Luque

Una tarde emocionante por la cantidad de público que asistió y la excelente y amena presentación de Rafael Cejudo, Profesor de Filosofía de la Universidad de Córdoba, con quien conversé sobre Promesas de arena en la mesa.

Mar Téllez, Concejal de Cultura, en la presentación de Promesas de arena

Mar Téllez, Concejal de Cultura, Laura Garzón, autora, y Rafael Cejudo, profesor de filosofía de la UCO, en la presentación de Promesas de arena

Además de amigos, familiares y lectores entusiastas que se acercaron por Luque para que les firmara un ejemplar –que honor y que emoción- María del Mar Téllez, también tuvo el detalle de pasarse y posar en la foto junto con mi presentador.

Nuevamente estuve muy bien acompañada por las blogueras: Leer Día a Día, Marina de Mis Lecturas Reto y Raquel de Los augurios de la luna.

Y además pude conocer a dos estupendas escritoras cordobesas:

Escritoras y blogueras cordobesas con Promesas de arena

Escritoras y blogueras cordobesas con Promesas de arena

María José Moreno y Pilar Muñoz.

Chicas, os estoy enormemente agradecida por acompañarme en esta aventura y desde ya os considero mis amigas. Tenemos pendiente una quedada de vinos y risas para cuando baje por Córdoba.

Brindis con Mont Marçal por Promesas de arena

Brindis con Mont Marçal por Promesas de arena

LUQUE copia

Con Rafael Cejudo, presentando Promesas de arena en librería Luque de Córdoba

En definitiva, dos jornadas emocionantes e inolvidables. Otro recuerdo memorable y grato que me ha regalado Promesas de arena: presentar en mi tierra y conocer a personas maravillosas.

Promesas de arena en Córdoba

Promesas de arena en Córdoba