Morder la manzana. Leticia Dolera. Feminismo para principiantes.

morder-la-manzanaTodo lo que sabes sobre feminismo y no te atreves a descubrir.

Venciendo mi habitual recelo sobre los libros de autores mediáticos, el otro día entré en mi librería habitual a comprar un regalo y me llevé Morder la manzana, un librito feminista sobre el que había oído hablar en varios medios generalistas.  Ya sabéis, todas las revistas “femeninas” llenan sus páginas de artículos supuestamente feministas y de mujeres celebres, preciosas y podridas de pasta, supuestamente empoderadas. Emma Watson

Cierto que también influyó que mi amigo librero, Óscar Sancho, de Benedetti me lo pusiera bien; eso siempre es de fiar.

Leticia Dolera es actriz, guionista y directora de cine.

Patricia Dolera

Patricia Dolera

Ha trabajado en series de TV como Al salir de clase, Los Serrano, y Hospital Central. El películas como El otro lado de la cana (REC) 3, Kamikaze o La novia. En 2015 escribió, dirigió y protagonizó su primera película Requisitos para ser una persona normal, que no he visto, pero pienso ver.

Pues sí, el libro me ha encantado. Y lo recomiendo encarecidamente para adentrarse en el feminismo. Tiene un lenguaje ágil y directo. Deshace entuertos y aclara dudas y conceptos sobre el feminismo; qué es, y, sobre todo, qué significa ser feminista.

Morder la manzana comienza en “Una noche con amigas”. Esas reuniones con tus cómplices de siempre en las que se habla de todo, se come lo que apetece y se bebe sin corte, como preludio de una noche de fiesta. En ese coloquio desinhibido y necesario, las amigas comentan situaciones en las que, sin llegar a considerarse violentas, ellas se han sentido violentas, o “raras”. Todas las han sufrido en mayor o menor grado… y ¡oh! Resulta que tú te pones a pensar: “También me han pasado a mí. No he llegado a considerarlas agresión, pero ¡LO SON!”

Leticia Dolera te muestra de forma simple, lo que nuestra cultura patriarcal nos hace considerar habitual, y no lo es. No debería serlo.

Vía Layetana 1962. Exposición MACBA

Vía Layetana 1962. Exposición MACBA

A partir de esta introducción, Morder la manzana te va aclarando los conceptos fundamentales del feminismo. Algo fundamental para saber de qué hablamos y a dónde queremos llegar. Y lo hace por medio de expresiones que escuchamos y leemos todos los días en los medios:

Pg. 24.- “Yo no soy ni machista ni feminista, intento ser buena persona

… El machismo es una actitud o manera de pensar que sostiene que el hombre es por naturaleza superior a la mujer.El feminismo no sostiene que la mujer sea por naturaleza superior al hombre. El feminismo no habla de superioridad, habla de igualdad.

… puedes ser buena persona ¡y feminista!… Pero incluso puedes ser buena persona y machista, porque te han educado así y no eres consciente de tu propio machismo. O sea, que decir esta frase es lo mismo que decir: “No soy ni machista ni feminista, intento comer mucha fruta”

Entono el “mea culpa” creo recordar que en algún momento de mi pasado llegué a decirlo. También de eso habla Morder la manzana, de cómo nos acomodamos e intentamos mimetizarnos con el entorno patriarcal. Callamos para no llamar la atención. Y no, no hay que callarse nunca, porque a partir de ese silencio consensuado se retroalimenta el sistema.

Nos habla del patriarcado y como, “afortunadamente”, en occidente vivimos en un patriarcado de consentimiento y no de coacción. Las leyes sostienen la igualdad entre hombres y mujeres, aunque en la realidad siga habiendo mal trato de género, discriminación salarial y laborar, feminicidios y tráfico de mujeres.

Nos explica palabros que probablemente las enteradas/dos te soltaran en alguna reunión y a ti te pueden dejar en blanco: androcentrismo, sororidad, micromachismos, bullying sexual, mística de la feminidad… Pues Leticia Dolera te los cuenta de forma sencillita y con ejemplos del día a día, incluso con experiencias propias.

Manifestación feminista en la transición española.

Manifestación feminista en la transición española.

También nos hace un repaso histórico sobre el feminismo, desde la primera oleada en el siglo XVIII durante la Ilustración y Revolución francesa (como en la caza de brujas, muchas terminaron en la guillotina) hasta la actualidad. Así como una visión literaria (históricamente masculina) de la figura de la mujer en los libros y la mitología.

Para concluir, nos habla sobre la necesidad de tomar conciencia de nuestra sexualidad y de cómo enfrentar situaciones de violencia en la pareja, pasando por un capítulo previo -que me ha encantado- en el que desmitifica el amor romántico que tanto daño nos hace: “Estamos destinados a una persona”, “Está celoso porque me quiere”, “Quien bien te quiere te hará llorar”, “Los que se pelean se desean”, “Todo vale si es por amor”.

Morder la manzana – pg. 30.

“… ¿Cómo se perpetúa el machismo entonces? Pues a través de la cultura, de los mitos y los relatos que nos cuentan, no solo en la infancia, también en la vida adulta y que fomentan estereotipos y prejuicios en torno al género masculino y femenino. La cultura y el relato nos construyen y modifican internamente mucho más que una ley y donde ya existe igualdad formal, el patriarcado se asienta en roles y estereotipos que se reproducen a través de lo simbólico. Y mientras el imaginario cultural siga siendo patriarcal, nuestra imaginación y nuestras relaciones también lo serán. Por mucho que seamos iguales ante la ley.”

Adan y Eva, Rubens

Adan y Eva, Rubens

Sí, sí, todo lo que nos venden las novelitas moñas, aunque estén subidas de tono, aunque definan a sus heroínas como “guerreras”.

Mentiras pintadas de rosa para que tú, mujer, no te atrevas a morder la manzana del conocimiento y descubras que puedes salvarte sola, vivir sola y ser feliz sola. Y que si eliges a tu pareja debes hacerlo en términos de igualdad y no de dependencia porque, a mi entender, eso no es bueno para ninguno de los dos y a la larga se convierte en una relación insana.

Por mucho que intentemos educar a nuestros hijos en la igualdad, la sociedad y los arquetipos de las películas, los cuentos y los libros seguirán empujándolas a ellas a querer ser princesas y a ellos a ser caballeros salvadores.

Hay que cambiar el discurso y la sociedad, cada una desde nuestra área. Comenzando por nosotras mismas.

Ilustración Paula Bonet

Ilustración Paula Bonet

¡Yo soy feminista!

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